El Caracol: una inversión que crece en silencio


El Caracol: una inversión que crece en silencio

Una máxima de las inversiones dice que “los buenos negocios no se publicitan”, es más, ni se habla de ellos. Es así como de a poco y en silencio la zona que rodea la Laguna Garzón ha despertado el interés de los inversores. A solo 5 minutos de José Ignacio y a 25 minutos de Punta del Este se proyecta como el próximo punto de referencia en inversión y turismo, donde se puede disfrutar tanto de la playa y del mar, como de la laguna y sus atardeceres.

Uno de los primeros grandes inversores de la zona fue Marcelo Soldati, seguido por Eduardo Costantini, ambos empresarios Argentinos que apostaron al atractivo natural de la zona. Otro de los argentinos que ha invertido en El Caracol es el conductor de televisión Marcelo Tinelli quien tendría alrededor de 20 hectáreas en terrenos.

Hace quince años un terreno de 1000 metros cuadrados en ese balneario se vendía a US$ 5000 en promedio. El arribo de empresarios y la expectativa del puente subieron los precios que hoy alcanzan un promedio de US$ 90.000 para ese metraje. Además, en este balneario se encuentran los predios más valiosos de Rocha donde se llega a pagar US$ 160 el metro cuadrado.

La mayoría de los inversores apostaron a la concreción del puente que uniría José Ignacio con El Caracol generando así el acceso directo a la zona que antes debía realizarse a través de una balsa que cruzaba la laguna. El puente se concretó en diciembre de 2015 con una inversión total de casi US$ 12 millones.

En la última década se ha visto un movimiento importante por parte de los argentinos que optan por invertir en Rocha y no en Punta del Este. Es una tendencia que se ha ido acrecentando al punto que se estima que un poco más del 80% de la superficie de El Caracol se encuentra en manos de argentinos.

Las principales ventajas que ofrece la zona de El Caracol tienen que ver con el atraso que se dio en su desarrollo por el difícil acceso previo a la construcción del puente, que comenzó en 1960 pero rápidamente se detuvo por desacuerdos. Durante ese tiempo la zona quedó más excluida y comenzaron a acercarse inversores que apostaron a la concreción del puente en el futuro. El lugar tiene algunas características naturales únicas que le dan un potencial de desarrollo muy grande.

Mezcla la tranquilidad con el confort en un entorno ecológico reservado. En 2014, la zona ingresa al Sistema Nacional de Área Protegida lo que le otorga mayor exclusividad. Para preservar el ambiente, se ha limitado la altura de construcción a un máximo de 7 metros, y el área de construcción a un máximo del 30% de la superficie del terreno. Muchos de los predios se encuentran entre medio de la laguna y el mar con excelentes vistas hacia los dos lados y a muy pocos metros de distancia, lo que lo hace único en el país. La laguna es centro para la práctica de múltiples deportes acuáticos, especialmente el Kitesurf.

Proyecto de inversión.
Uno de los proyectos de inversión más interesantes de la zona y al que actualmente puede acceder cualquier inversor es el denominado Laguna Beach (www.lagunabeach.com.uy). Consta de 6 apartamentos independientes de 2 dormitorios y 2 baños. Cada apartamento tiene 3 plantas que totalizan 120 metros cuadrados, siendo la más alta una barbacoa con vista espectacular. El proyecto incluye piscina y amoblamiento básico minimalista. El precio final para el inversor es de US$ 158.000 al comienzo de la obra, y se estima que al finalizarla el precio de venta alcance los US$ 210.000 generando una rentabilidad de más de 30%. Además permite una entrega inicial de US$ 40.000 y el restante en cuotas.